luis perronegro

luis perronegro

sábado, 18 de agosto de 2018

todo empieza a tener sentido

heroish.net








Todo empieza a tener sentido
cuando su rostro se dibuja en las nubes
cuando nuestros cuerpos se abrazan
y los tatuajes quebrantan la piel

No me arrepiento de las certezas
que se ahogaron en alta mar,
no me arrepiento del dolor de los puñales,
ni de la renuncia a trozos de cielo,
ni a la devoción de las almohadas quietas

Todo empieza a tener sentido
cuando su voz rompe el silencio
cuando desayunamos
nuestros corazones azules

y no me arrepiento de nada
aunque a veces el sol sangre

jueves, 16 de agosto de 2018

su cuerpo era nieve

su cuerpo era nieve
y en él
cada día un beso se muere,
por eso al despertar
las almohadas
amanecen
con los sueños mojados
y las flores secas.

miércoles, 15 de agosto de 2018

llueve y se me borra el rostro

Llueve,
se me borra el rostro
y las lágrimas deambulan
libres
sin ataduras, ni cerrojos, 
como la rutina de los ríos
al llegar al mar

y en mis lágrimas
nacen las certezas.

martes, 14 de agosto de 2018

la vida es un largo embrutecimiento

La vida es un largo embrutecimiento
llena de cristales y espejos
repleta de columnas de cielo
que recorres
con los cabellos revueltos
con los ojos embriagados 
del destierro azul de su cuerpo.

Llega un día 
que ya no te acuerdas del color de tus zapatos.

más tiempo que el viento











Entre los dos 
sumábamos más tiempo que el viento,
la vida era el milagro
que masticábamos cada día
con la cautela suficiente
para que las nubes 
no desertaran del cielo.

domingo, 29 de julio de 2018

a veces la guitarra no sonaba nada


heroish.net



a veces la guitarra no sonaba nada
a veces era como el llanto de un paso de cebra

otras veces las sombras de los viandantes
se bañaban con el rocío de los automóviles
mientras las guaguas transportaban
los esqueletos de la mañana

y algunos días, los más soleados,
las calles se quedan desnudas
a los semáforos se les caen las hojas
y me salen alas
donde crecen las cerezas. 

jueves, 12 de julio de 2018

jugábamos









Jugábamos
mientras la luz perforaba las plantas,
mientras las cenizas del día ausente
auguraban el fuego de la noche

Teníamos la edad de los sueños,
poseíamos el suficiente tiempo para perderlo,
no habían germinado los fantasmas,  
y en nuestras retinas vivía la calma.

Jugábamos.
como juegan los niños, con el alma en vilo,
esperando que detrás de cada esquina
brotara un misterio

y en nuestros juegos la carne se hacía vieja
y los horizontes se llenaban de espejos.

lunes, 9 de julio de 2018

versos en los cabellos





















Habíamos vivido
todas las vidas que caben en un pañuelo,
por eso queríamos seguir soñando,
para devolver todas las lágrimas
al cuaderno
y escribirnos de nuevo
versos en los cabellos.

domingo, 1 de julio de 2018

y a la luna le salieron pechos


heroish.net










Recorríamos las calles
con sus adoquines teñidos de colores
con las iglesias abiertas al silencio
mientras nos dejábamos la sed
en escaparates que desertaban del hambre

Seguíamos famélicos
la estela de las tarrinas de bacalao y pimientos
teníamos los ojos ya llenos de girasoles
mientras en las terrazas
se dormían los pájaros del estío

La ciudad cabeceaba
al ritmo de las bicicletas quietas
y en los parques yacían
las últimas cautelas del día
abandonadas al silencio.

Luego llegaron
los bocados de aire de nadie
y a la luna le salieron pechos
mientras las nubes de la noche
deambulan por el calor de los cuerpos

sábado, 30 de junio de 2018

poemas en la pared



Poemas en la pared
adoquines que se sacuden el silencio,
una mano que divide las ventanas
arrugas de una ciudad que silba
y al atardecer,
un niño, extrae los lápices de colores


Poemas en la pared de nadie
bajo sus pestañas siempre hay matices

domingo, 24 de junio de 2018

quiero adornar tus pechos con mi lengua

Quiero adornar tus pechos
con mi lengua,
abrazarnos con la melancolía del sudor
hasta que el agua se detenga,
bailar uno dentro del otro,
permanecer fundidos 
repletos de silencio,

quiero dormirme en las curvas de tu cuerpo,
transitar por los caminos 
donde surgen los tatuajes del deseo
y escuchar tu voz pausada
durante la siesta eterna del verano.


quiero soñarme
quiero soñarte
y que se vayan a la mierda todos.